Cuando el de la discográfica me llamó para decirme que estaba dispuesto a pagar lo que fuera con tal de tener un disco nuevo, cualquier disco nuevo que yo le entregara —porque «me interesa difundirte a vos, tu proyecto» sí o sí en 2014—, yo todavía no sabía que Julieta iba a irrumpir en mi vida, que se iba a llevar con ella mi estudio casero, que todas las guitarras colgadas iban a volverse péndulos que marcaban apenas su ir y venir de tsunami de Tasmania, y que mi estúpida idea de un atrevido disco conceptual —que era lo que venía planeando— iba a terminar como una serie de cuadernos escritos a mano. Tampoco sabía que se iba a meter en mi cama, que iba a dar vuelta mi vida, y que me liberaría, finalmente, de todo impulso musical.
Pero eso fue lo que pasó. Y todo
comenzó con una dedicatoria inocente.

<3 ansiedad por saber más de esta historia ;)
ResponderEliminarah, hay varios párrafos pensados para que salgan de esta novela próximamente... y por ahí hasta se publica el libro antes de mitad de 2014... veremos...
ResponderEliminar